En el dojo encontramos a nuestros Senseis y ellos nos inician en el camino del Budo. Son los guerreros que nos enseñan los primeros pasos con amor y paciencia. Nos acompañan cada día, en cada técnica, en cada caída. Ellos ven cómo crecemos, cómo nos equivocamos, cómo intentamos de nuevo. Y con el tiempo los acompañamos en su propio camino, en su búsqueda y crecimiento. 

Así como nuestros padres nos enseñan a caminar y nos agarran de la mano cuando somos chiquitos; con el tiempo, cuando son ellos quienes tienen dificultades para caminar, somos nosotros los que ofrecemos nuestros brazos para sostenerlos. 

Hoy queremos desearles un feliz día del padre, feliz día del guerrero, a todos nuestros compañeros. 

Foto: O´Sensei Morihei Ueshiba y su hijo Kisshomaru.