El concepto de la energía para el mundo oriental es primordial y así como cada disciplina marcial tiene su forma particular de describirla, al mismo tiempo comparten puntos en común.

La “energía vital” está presente en decenas de culturas orientales: en chino se denomina “Chi” (气), en japonés “Ki” (気), en coreano “Gi” (기), en vietnamita “Khí”, en tailandés “Chī̀” (ชี่), en sánscrito “Prana”, etc. y representa la base de distintas artes marciales (Tai chi, Aikido, Kung fu, Karate, etc.) así como de diversas técnicas energéticas para mejorar la salud y el bienestar (Chi-kung, Reiki, Shiatsu, etc.)

El “Chi” en China

El “Chi” es considerado para la cultura china como un elemento sutil, movible y energético, que circula por todas las cosas, dándoles vida y actividad. No puede tocarse ni medirse, es algo inmaterial pero a la vez esencial para la vida.

El carácter chino tradicional del “Chi” está formado por un componente superior que recuerda al vapor que dejan los seres vivos cuando respiran en el aire frío, y otro componente interior, el carácter chino de arroz, que hace referencia a una dieta sana. (vapor) + (arroz) = (qì) 

La combinación de una buena respiración y una dieta sana nutre a la persona con un “Chi” fuerte. Otra interpretación es que la energía vital puede manifestarse en distintos niveles, tan sutil como el vapor y densa como el arroz, en un continuo de materia y energía.

Según el concepto taoísta del Yin y el Yang, la energía “Chi” puede manifestarse tanto en forma Yin como de Yang: es la pareja de elementos energéticos básicos, opuestos y complementarios de todas las cosas. Los cambios en la naturaleza son resultado de la alternancia constante entre estos dos aspectos del “Chi”, presentes en todas partes en diferentes grados y en diversas combinaciones.

Los antiguos filósofos chinos  enfatizaron en la interacción entre el “Chi” y las fuerzas de la naturaleza. Se dieron cuenta de que estamos bajo la influencia de los ciclos de la naturaleza y que debíamos esforzarnos por mantener un equilibrio entre estas fuerzas y el “Chi” para mantener la salud.

El “Prana” en la India

La tradición china no es la única que ha formulado teorías sobre la energía vital. La medicina india o ayurvédica tiene mucho en común con la medicina china en su trasfondo histórico y filosófico. En ambas, la salud se considera el resultado de un equilibrio armonioso de las energías vitales que hay dentro de nosotros.

En la India a esta “energía vital” se la conoce como “Prana”: El prana nos rodea, penetra en nosotros, está en lo que vemos, olemos, palpamos y en muchas de las cosas que comemos. Es la mágica y vital conexión entre el cosmos y nosotros, es la esencia misma de la vida.

Esta energía universal es el principio de la vida que, adoptando diversas formas, hace posibles la luz, el calor y todas las formas de existencia en el planeta.

Nosotros absorbemos el prana por medio de la respiración, de los alimentos que ingerimos y de nuestro cuerpo; los órganos que intervienen en este proceso son la nariz, los pulmones y la piel.

Mediante las técnicas del Yoga se aprende a regir y a equilibrar esta energía vital. Su equilibrio es sinónimo de salud y su desequilibrio trae aparejada la enfermedad.

Es importante saber que el prana alterado inquieta la mente y complica el funcionamiento de nuestro sistema nervioso. Por lo tanto, su control permite adquirir el dominio de la energía y de la mente, ya que existe una estrecha relación entre ambas, y, a medida que se aprende a manejar una de ellas, se logra hacerlo con la otra.

Los rishis (sabios) proclaman: “El Yoga nos da el poder de dirigir a voluntad la corriente de prana mediante el pensamiento”. Es decir que la práctica de Yoga proporciona un acceso consciente y voluntario a las fuentes mismas de la vida. La ciencia del control de esta maravillosa energía se llama pranayama (ayama: dominar).

El “Ki” en Japón

Como en el carácter chino tradicional del “Chi”, el kanji japonés “Ki” representa a su vez el arroz y el vapor de agua que surge de la cocción del arroz y dan la idea de espíritu o fuerza invisible.

El concepto de “Ki” en Japón tiene muchos significados, el más conocido es el de “energía vital” y se refiere a la energía universal que da vida a todas las cosas.

Los japoneses para preguntar: “¿Cómo estás?” dicen “Genki desu ka?” que significa literalmente “¿Cómo está tu energía?”

Como nosotros somos parte de ese universo y también emitimos y recibimos energías; las palabras y los pensamientos también tienen su propia energía que influye sobre nosotros; sobre nuestros actos así como los de los demás, tanto positiva como negativamente.

La interacción energética con otro siempre nos modifica. Nadie sale igual tras un encuentro. Y a su vez, uno deja su huella energética en la otra persona.

Las artes marciales japonesas como el Aikido buscan en esencia redirigir esa energía hacia un lugar seguro en vez de bloquearla, con el fin de permitir que esta fluya para que la vida continúe.

Uno de los tres ideogramas que conforman la palabra Aikido, es “Ki”. Existen muchas formas de energía, incluso en el vacío, en el espacio y en ausencia de materia. Por lo tanto hablar de “Ki”, nos conduce a un concepto de energía invisible, espiritual o fuerza vital. De esta forma, el concepto de Aikido se define como “El camino hacia la armonización de la energía espiritual.”

Tanto en China, como en India y Japón, así como en todo el mundo oriental y occidental, la energía vital nos hace sensibles al vínculo que existe entre nuestros mundos interiores y exteriores. En ese silencioso aprendizaje que nos conecta con todos los seres y todas las cosas,  encontramos el camino del reencuentro con lo universal y eterno.