Estas guerreras fueron un grupo de mujeres entrenadas para defender su hogar, su familia y su honor durante el Japón feudal. Algunas de ellas se destacaron por sus habilidades, como Tomoe Gozen, quien llegó a ocupar el rango de primer capitán y era una excelente arquera y espadachina.  Las Onna Bugeisha pertenecían a la nobleza japonesa y seguían el código que muestra la esencia de su cultura, por lo estricto de su formación, lo riguroso de su sentido del honor y su valentía. En recientes excavaciones arqueológicas hallaron restos óseos en los campos de batalla y descubrieron que entre el % 25 y 35 pertenecían a mujeres. Son las guerreras que lucharon y murieron junto a los samuráis.